¿POR QUÉ NO SALIMOS A LA CALLE?
Si en Colombia nos doliera la muerte de los secuestrados por las Farc, los estudiantes habrían convocado ya por facebook y twitter a la gran marcha contra esos asesinos. Si en Colombia existieran congresistas cojonudos, deberían levantar la sesión plenaria de mañana y salir a marchar por la séptima hasta el Tequendama. Si el presidente Santos valorara el repudio nacional a este acto miserable, marcharía con los estudiantes, con los ricos y los pobres, con los soldados y policías uniformados, pero sin armas, desde la Casa de Nariño hasta San Diego. Llegó la hora, salgamos a la calle.
Diario MIO
Noviembre 28
El dilema entre averiguar la verdad y callarse
Disertaciones sobre el deber de informar y la libertad para hacerlo en un país como Colombia.
Gustavo Álvarez Gardeazábal
La acción de averiguar ha sido siempre paralela a la de contar. Nadie averigua algo para quedarse con el embuchado. Y en nuestra cultura, cargada de juglares primitivos y cuenteros humorísticos, sí que menos.
